Jueves 04/12/2018

Bienvenido lector

Bienvenido lector. Si estás leyendo esto es porque probablemente eres una de las personas que nos conoce, o te han referido de alguna manera a nosotros. Igual has visto nuestra nueva web, que vuelve a ser un pequeño paso en la evolución de MSE, este proyecto que llevo en el corazón y al que estoy dedicando mi vida, como si fuera el tercero de mis hijos.

¿Por qué estamos haciendo un blog? Evidentemente, es algo sin ningún tipo de objetivo comercial o económico. Queremos demostrarnos a nosotros mismos que podemos hacerlo. Marcarnos una agenda de colaboraciones entre todos los que formamos esta empresa, para acercar a todo aquel que quiera tomarse la molestia, un poco de quiénes somos y lo que nos apasiona de nuestro trabajo. Pero no sólo queremos dar información relativa a nuestra profesión, pretendemos dejar algo de cada uno de nosotros en cada artículo, porque si somos diferentes de inicio ya por ser un equipo multidisciplinar, más diferentes lo somos aún por nosotros mismos, por nuestras vivencias, por cosas hermosas y por cosas menos hermosas, que dibujan el mapa de cicatrices que forman una persona.

A lo largo de los próximos meses, si el estrés de nuestro día a día nos lo permite (de verdad que está por ver) vamos a colgar en este espacio una serie de artículos, desde la visión personal y la especialización de cada compañero/a de batallas, relacionados sobre todo con el interiorismo comercial y de viviendas. Son las dos grandes áreas de negocio de MSE. Vamos a hablar de proyectos concretos, a divagar con vosotros sobre meros conceptos, a perdernos en ideas de lo que puede venir o lo que se fue. En definitiva, vamos a haceros partícipes de nuestras experiencias, esperando humildemente que os puedan ayudar a afrontar vuestros propios proyectos, sean con nosotros o no. Que, de alguna manera, podáis encontrar una referencia útil para perseguir lo que unos llaman sueños y nosotros llamamos objetivos. Al menos, esperamos sinceramente que el blog sirva para que sepáis quién es Teresa, Patricia, Mike, Noemí o cualquier otro de nosotros, que podamos dejar de ser una foto en el quiénes somos y pasemos a ser personas, y que en un futuro perfecto, coincidamos en la vida real y tengamos un proyecto común. De arquitectura, de interiorismo, de diseño gráfico, de obra, o de amistad. Da igual. Toda experiencia nos enriquecerá.

La semana pasada tuvimos una reunión para hacer un pequeño “brainstorming” de titulares para este blog. Isabelle se lo tomó muy en serio, como es ella, y tenía una hoja de Excel impresa con un listado de temas incluso referenciados a un calendario. Teresa va tan liada últimamente que ni pudo acudir a la reunión. José nos dio unos titulares de los que da miedo leer si no tienes una carrera técnica, Beatriz vino sin haberse preparado nada pero nos discutió los temas a todos… Porque somos así. Nos ha unido el azar, mi intuición o el destino, no lo sé.

Lo que sé es lo que nos une ahora.

Nos une el amor por nuestro trabajo, por hacer esto por lo que tanto tiempo nos hemos preparado, y para lo que no existen horas, porque es imposible trabajar a tiempo parcial de arquitecto, diseñador o interiorista. Lo eres siempre. Cuando estamos de vacaciones somos los locos que fotografiamos escaparates, rótulos, fachadas, que modificamos las rutas de los demás para pasar por ese edificio firmado por un arquitecto que es especial para nosotros o para comer en ese restaurante que diseñó un interiorista que nos encanta.

Nos une casi una hermandad. ¿Y por qué hermandad y no amistad? Porque trabajamos juntos. Y nos vemos muchas horas. Y discutimos. A veces ni nos hablamos. Pero luego siempre encontramos lo que nos hace estar ahí, unos con otros. Y creo que, de alguna manera, todos formamos una pequeña familia.

Si has llegado hasta aquí, espero que esto haya servido para conocerme un poco más a mí. No quería hablar de a qué nos dedicamos ni entrar en detalle de lo que podemos ofrecerte como cliente. De eso ya habrá tiempo y está la web.

Esperamos que esto resulte lo suficientemente interesante para poder seguir viéndote por aquí, lector. Gracias por tu tiempo.

Javier Molina